He descubierto que las personas somos demasiado complejas como para agruparlas, quiero decir, tanto los hombres como las mujeres tenemos los mismo problemas así como defectos. La sociedad machista en la que vivimos siempre nos ha “enseñado” que la mujer es la chismosa, impuntual, la llamémosle “hueca” por no encontrar otra palabra mejor, pero con el paso del tiempo una va descubriendo que los más chismosos son ellos, los que no saben cómo mantener la boca cerrada y cómo ser las personas más “directas”, pero como dije al comienzo no puedo decir que todos lo son o que no lo son.
Hay todo tipo de hombres desde los más lindos hasta los más imbéciles, aunque dentro de todo, tienen lo mismo sólo que lo hacen relucir de diferente manera dependiendo de la chica o chico, ya sea el caso, esté.
¿Qué hacer cuando un chico es demasiado persistente? ¿Qué pensar? ¿Será del todo sincero? ¿Qué buscará? Es lo primero que pienso cuando me dicen para salir o algo por el estilo, sobre todo cuando ya le dijiste de la manera más amable el “no gracias”, a veces hay que ser más fuerte. Luego del quinto “no” ya no sé qué pensar, y claro, lo primero que se me viene a la cabeza es que no le importa nada y que quiere lograr su objetivo, que con el paso del tiempo se vuelve más claro. Entonces, cómo no quiero perder una supuesta amistad y quiero ver a qué tanto puede llegar saco a relucir mi paciencia al máximo y me trazo una especie de plan.
Primero hablarle de mi enamorado, y si por casualidad del mundo no tengo pues me invento uno, ahora ellos tienen miles de formas de evitar eso, desde la frescura hasta aprovechar cualquier momento de debilidad. La negación hace que ellos se vuelvan más persistentes, quizá es porque les pica el bicho de la curiosidad y obvio que por su orgullo, ¡Cómo les duele el NO!
Segundo, ya que no resulto el hablarle de mi “amor de toda la vida” pues utilizo la ironía para todo, aunque me doy con la sorpresa que también está preparado para eso, me salé con qué soy la mujer más divertida con la que ha hablado y tanta tonterías, o sea ahora soy un payaso…es como darle un plus gratis.
Tercero, cada vez que me dice “Hola” yo ya le estoy diciendo que salgo con medio Lima, con cualquiera que, por supuesto, es mejor que él. Si él quiere sufrir que sufra. No importa que me haya quedado el sábado en mi casa pudriéndome ante el internet o calentando más mi cama.
Ahora él se vuelve más persistente, más antipático y celoso (¿de qué? No lo sé) entonces a falta de ideas convenzo a algún incauto que se haga pasar como un enamorado celosísimo para ver si así se aleja… y aquí es donde caigo en razón. ¿Por qué hacerla larga si desde el primer momento pude decirle “no quiero saber nada de ti”? claro, no puedo negar que al final se vuelve divertido el hecho que él gaste todas sus energías ante algo que no va a pasar y que a pesar de todos tus intentos de mantener una amistad o de pasarla bien, al final… al final de todo, termina consiguiendo lo que quiere, pero en dos aspectos, quiero decir, puede que ante tanta insistencia la chica, en cuestión, termine accediendo o que lo mande bien lejos, en mi supuesto caso pues obviamente sería la última opción.
Entonces, ¿cómo logro decirle que no y no quedarme con esa sensación que he perdido a la vez mi tiempo y un amigo (qué claro después de todo eso ya no sería ni un conocido)? … pues claro y no tan sencillo: poca paciencia y que la brutalidad nos acompañe.
